28 julio 2009

pintor Javier Juste Cerveró


Valencia (1856-1899)
Estudió en la Academia de B. Artes de S. Carlos en Valencia.

En sus inicios tuvo que compartir por necesidades económicas su tiempo entre la pintura sobre lienzo y la pintura de abanicos.

Joven y completamente desconocido, presentó dos cuadros a la Exposición Nacional de 1884, donde el jurado le concedió la 2ª medalla por su obra: Entrada del puerto de Valencia en un día de Levante.

Esta nueva obra fue una gran revelación. Pocas veces habrá sido tan bien sorprendido por el pincel el secreto del movimiento de las aguas del mar. El cuadro es muy sobrio en elementos pictóricos, pero todo tan bien tomado del natural que el público señaló desde el primer momento este cuadro como uno de los más notables de la Exposición y el mejor de su género, fallo que fue confirmado por el jurado.

Juste llevó a la exposición otros cuadros, entre ellos uno representando la tempestad en tierra, para lo cual reprodujo el aspecto sombrío del convento de Santo-Espíritu de Gilet en un día de temporal.

Juste consiguió en las marinas fijar en el lienzo los estremecimientos y fluctuaciones de las olas batidas por el vendaval. Con J. Juste hallamos uno de los marinistas más creativos y sensibles. Nadie como él dio ese sentido dinámico e impresionante a la versión artística de las olas ni pintó tan finamente las espumas del mar con ese realismo precoz para su época y que hacía tiempo venían persiguiendo los pintores holandeses. Pocas veces habrá sido tan bien sorprendido por el pincel el secreto del movimiento de las aguas del mar.

En el museo de B. Artes S. Pío V de Valencia tiene expuestos tres paisajes.

El color blanquecino el cielo se deja caer sobre los árboles matizando de tonos grisáceos sus naturales verdes y contribuye a crear un ambiente denso y hasta sofocante en el que no acontece nada, en el que nada sorprende ni destaca.Del cuadro destacan por su realismo las piedras en el recodo de la charca que sirve de espejo y el camino polvoriento.
Y el cuadro llamado El puerto de Calais.
Las obras: Regatas en el puerto del Grao de Valencia y Paisaje de la Albufera/Efecto de sol se hallan en Valencia, en el Palacio de Justicia.

Además son conocidos El Monasterio de la Murta, La ermita del Carraixet, Un cementerio, El barranco de Arquinas, Barco entrando en el puerto durante una tempestad, Paisaje marino, Una tarde de invierno, Cementerio de aldea, Tarde de invierno, El naufragio, Entrada al puerto de Tarragona y Playa de Peñíscola, los dos últimos interpretados muy libremente en cuanto a fidelidad topográfica.

Tres de sus obras pictóricas pertenecen a los fondos de la Diputación Provincial de Valencia, otras pertenecen a la Generalitat Valenciana y se encuentran en el Museo S. Pío V, pero la mayoría se hallan en manos de particulares, muchas de ellas en Madrid.

A los 31 años fue ingresado en un hospital mental para su observación, allí aún pintó varios paisajes con árboles y flores en primer plano y al fondo lejanas casas, y obras tan estimables como El amanecer, pero la terrible dolencia fue más poderosa que los remedios entonces conocidos y falleció recién cumplidos los cuarenta y tres años, dejando una copiosa obra artística que estiman y casi veneran los que las guardan, por el tratamiento especialmente romántico que les dio.

1 comentario:

Mar dijo...

Javier Juste es antepasado mío, y gracias a mi prima Rosamaria y a mi primo Juan José, he podido reunir tanta información sobre él.